Ada Byron Lovelace

“Las mujeres deberían ocuparse en los quehaceres de su casa; se las debería alimentar y vestir bien, pero no mezclarlas en sociedad. También deberían estar instruidas en la religión, pero ignorarlo todo de la poesía y la política; no leer más que libros devotos y de cocina. Música, baile, dibujo y también un poco de jardinería y algunas faenas del campo de vez en cuando”. Escribió Lord Byron en el siglo XIX.

Por suerte, su hija, Ada Byron Lovelace, no le hizo caso e intervino activamente en la creación de la primera máquina de calcular, antecedente de los ordenadores. Como ella, muchas mujeres participaron activamente en la creación de sistemas de información en los años 40 del pasado siglo. El trabajo de programación en los años 50, se consideraba un trabajo de oficina que hacían las mujeres. Esta labor pasó a considerarse “cosa de hombres” cuando aumentó su prestigio social y su importancia económica.

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