Josefina Carabias

Antiguamente las revoluciones las hacían los hombres. Ahora ya las hacen también las mujeres. Josefina Carabias.
 
Josefina Carabias nació en 1908 en Arenas de San Pedro (Ávila). Sus padres pertenecían a la clase media rural y pudieron costearle estudios en una época en que solo una minoría de mujeres realizaba estudios secundarios. Pero en el colegio de segunda enseñanza que regentaba Emiliano Bermejo en Arenas surgieron las críticas y Josefina renunció a ir al colegio, preparando a escondidas los cursos de bachiller que le faltaban con la ayuda de su primo Eduardo García-Galán, por consejo de este inició la carrera de Derecho en 1926. Una vez instalada en la Residencia de Señoritas de la Universidad de Madrid comenzó su relación con la élite femenina del momento: Victoria Kent, Matilde Landa, María Moliner, Carmen Conde…
Ella misma se definió como “una chica de clase media con aspiraciones intelectuales”. Obtuvo su licenciatura en 1930, aunque no buscó abrirse camino en la abogacía, a ella le atraían los debates, la confrontación de ideas, la gente. Durante sus años universitarios se había hecho asidua del Ateneo, allí se cruzaba con Azaña, Ortega y Gasset o Valle-Inclán. También admiraba los planteamientos feministas de Carmen de Burgos. Así que era lógico que se decantara por el periodismo y en él encontrara su sitio.
Publicó sus primeros artículos en el semanario Estampa y en 1931 entrevistó al personaje del momento: Victoria Kent, nombrada Directora General de Prisiones. Escribió sobre la reforma agraria, la importancia del voto femenino o los cambios educativos que propiciaban que las mujeres desarrollaran profesiones hasta entonces masculinas.
Fue cronista parlamentaria de los diarios Ahora y Después y colaboró en el periódico nocturno La Voz y en el diario hablado La Palabra, de Unión Radio Madrid. Tras el golpe militar contra el gobierno republicano, Josefina Carabias tuvo que exiliarse a París. Se casó con el abogado republicano José Rico-Godoy, que por no estar demasiado comprometido políticamente regresó a Madrid y fue detenido pasando en prisión casi tres años. Josefina se había quedado en París moviéndose en el círculo de amigos de su marido y ya en los años cuarenta regresó a España. Tuvo que firmar con el seudónimo de Carmen Moreno para sobrevivir y su situación cambió en 1948 al ser contratada como secretaria en Informaciones donde, en realidad, ejercía de periodista. Fue corresponsal en Washington, también en París con el diario Ya, y a su vuelta a España siguió escribiendo una columna diaria en esta publicación.
Josefina Carabias murió en Madrid a los 72 años. Columnista, traductora, escritora y guionista. Dejó escritos más de veinte mil artículos. La Universidad Carlos III tiene una cátedra que lleva su nombre.

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