Machismo científico

Un exhaustivo análisis de la producción científica en el mundo revela que por cada mujer autora de un estudio científico hay más de tres hombres, y esta diferencia no se debe a que exista un mayor número de científicos varones. Los estudios realizados por mujeres tienen menos impacto y se centran en los ámbitos de la salud y la educación.
Un grupo de investigadores estadounidenses y canadienses han usado los artículos científicos publicados con los resultados de una investigación (papers, en la jerga) para estudiar la relación entre género y producción científica. Analizaron cerca de 5,5 millones de artículos de unos 27 millones de autores publicados desde 2008 en todas las disciplinas científicas. Diseñaron un sistema para automatizar la extracción de los nombres de los científicos y determinar si eran hombres o mujeres. Lograron clasificar así el 65,2% de las obras, pues una gran mayoría de los estudios son obras colectivas, por lo que asignaron una fracción a cada autor según el total de autores de cada trabajo. Según publican en Nature, en el mundo, las mujeres representan menos del 30% de las autorías y los hombres algo más del 70%. En el caso de los primeros autores, por cada mujer que aparece como principal, hay 1,93 artículos donde un hombre firma en primer lugar.
El impacto de un estudio se mide por el número de veces que se menciona en posteriores trabajos. A más citaciones, mayor relevancia adquiere el trabajo. Por ejemplo, cualquier estudio sobre la Teoría de la relatividad aludirá a Albert Einstein. Sin embargo, los estudios llevados a cabo por científicas son menos citados que los realizados por científicos. Incluso aquellos en los que el principal autor es una mujer tienen menos citaciones que los firmados por un hombre en primer lugar.
El estudio también confirma la pervivencia de oficios femeninos, ya que las especialidades en las que predomina el número de mujeres son: enfermería, obstetricia, lenguas, educación, trabajo social o biblioteconomía. Los hombres destacan en la investigación militar, ingeniería, robótica, astronáutica, física de altas energías, matemáticas, informática, filosofía o economía. Únicamente en las ciencias sociales existe cierta paridad.
Los datos de la investigación sorprenden por la abrumadora diferencia de género que se constata también en la ciencia. Una prueba más que algo falla.

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