Margot Wölk

Margot Wölk, nació en Berlín en 1917 y su vida transcurrió tranquila hasta que en 1933 los nazis llegaron al poder. Su apartamento resultó bombardeado en 1941, y como su marido Karl estaba combatiendo en el ejército, fue a refugiarse a casa de su madre, que vivía en la ciudad polaca de Partsch (hoy Parcz). La ciudad se convirtió en la Guarida del Lobo de Hitler y a Margot Wölk la reclutaron a la fuerza. Se convirtió en catadora de alimentos y cada día, junto con otras 14 mujeres, era recogida por un guardia de las SS en un autobús especial y llevada a las dependencias de Hitler. Los temores del führer por su vida eran fundados. El 20 de julio de 1944, un grupo de oficiales del ejército alemán intentó asesinarle mediante la detonación de una bomba en la Guarida del Lobo. Cerca de 5.000 alemanes sospechosos de haber participado en el complot fueron ejecutados.
A finales de 1944, el Ejército Rojo avanzaba y un oficial de las SS ayudó a escapar a Margot Wölk. Berlín capituló ante el ejército ruso en mayo de 1945, pero la pesadilla de la guerra no acabó para ella. Se disfrazó como una anciana, aunque no le sirvió de mucho, los rusos la apresaron y junto a otras mujeres fue conducida al piso de un médico. Allí permanecieron retenidas durante 14 días, siendo violadas en reiteradas ocasiones. Ella es la única superviviente. A sus compañeras las detuvieron y las fusilaron en enero de 1945.
En la actualidad, Margot Wölk es una viuda de 96 años de edad, que ha logrado superar los traumas del pasado y se ha atrevido a contar su historia en el canal RBB de la televisión alemana. Recuerda que Hitler siempre comía comida vegetariana, que no probaba la carne y tomaba habitualmente arroz, fideos, pimientos, guisantes o coliflor.  También recuerda cuando en 1946, Karl, su marido, apareció por sorpresa ante su puerta. Venía de un campo soviético de prisioneros de guerra, pesaba 45 kilos, tenía una venda alrededor de la cabeza y estaba irreconocible. La pareja intentó llevar una vida normal, pero no lo consiguió, la guerra dejado terribles secuelas en ambos. Margot Wölk no podía escapar de sus pesadillas y se separaron. Karl murió hace 24 años. Desde entonces Margot Wölk vive sola con sus recuerdos, unos recuerdos terribles.

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