Replantearnos el modelo amoroso

El día en que sea posible que la mujer ame, no con su debilidad 
sino con su fuerza, no para escapar de sí misma sino para  
encontrarse, no para rebajarse sino para reafirmarse; aquel 
día el amor llegará a ser para ella, como para el hombre, una 
fuente de vida y no de peligro mortalSimone de Beauvoir


El número de mujeres asesinadas en España da cuenta del calibre del problema social que padecemos y evidencia que las medidas legales y policiales tomadas hasta ahora son insuficientes.

Convendría ir desmontando desde la escuela el mito del amor romántico, que sirve de modelo para la pareja en el patriarcado; pues, por desgracia, tiene una amplia aceptación entre las mujeres.

El amor no lo puede todo. El amor no cambiará a nadie que no quiera cambiar. No hay que soportar ninguna ofensa de la pareja, ni, por supuesto, su violencia. No deberíamos buscar nuestra media naranja. No deberíamos esperar un amor eterno. La pareja no es un yugo de por vida. El divorcio está para solventar los problemas de una pareja que no funciona y no es sinónimo de fracaso. El amor es importante, pero no es lo más importante en la vida. El celoso no ama más que los demás, en su patología sufre y hace sufrir al otro. Quien te controla no te ama, te siente como una posesión. El mito del príncipe azul es eso, un mito.

Replantearnos el modelo amoroso que impera en nuestra sociedad podría servir para erradicar la violencia y reivindicar el respeto, el afecto, la confianza y la reciprocidad. Ningún sapo se convierte en príncipe, quizás ocurre al revés. 

Comentarios