Ideas sobre la mujer

Durante siglos, los hombres más poderosos, los intelectuales, los religiosos, los filósofos, los escritores, los científicos… se han encargado de denigrar a la mujer difundiendo teorías erróneas que se han propagado y asentado en el ideario colectivo ayudando a consolidad el patriarcado que sufrimos en el mundo.

El buen coñac es como una mujer. No hay que asaltarla. Hay que mimarla y calentarla en tus propias manos antes de sorberla. Churchill, político británico, siglo XX.

Hay un principio bueno, que ha creado el orden, la luz y el hombre, y un principio malo, que ha creado el caos, las tinieblas y la mujer. Pitágoras, filósofo griego del siglo VI a. C.

Las mujeres nunca tienen nada que decir, pero lo dicen encantadoramente. Oscar Wilde, literato irlandés del siglo XIX.

Hay dos tipos de mujeres: diosas y porteras. Picasso, pintor español del siglo XX.

Las mujeres lo adivinan todo, solo se equivocan cuando reflexionan. Alphonse Karr, escritor francés del siglo XIX.

Las mujeres han de guardar siempre la casa y el silencio. Fidias, escultor y arquitecto griego del siglo V a. C.

Las mujeres no son otra cosa que máquinas de producir hijos. Napoleón, militar y emperador francés siglo XVIII.

La dignidad de un primer ministro es como la virtud de una mujer, no es susceptible de disminución parcial. Churchill, político inglés de los siglo XX.

Odio a la mujer docta. Ojalá no entre a mi casa una mujer que sepa más de lo que debe saber. Eurípides, poeta trágico griego, siglo V a. C.

No hay manto ni saya que peor siente a la mujer que querer ser sabia. Martín Lutero, religioso y reformador alemán, siglo XVI.

Aunque el hombre y la mujer sean dos mitades, estas no son ni pueden ser iguales. Hay una mitad principal y otra subalterna; la primera manda y la segunda obedece. Molière, dramaturgo francés del siglo XVII.

La mujer es un vulgar animal del que el hombre se ha formado un ideal demasiado bello. Flaubert, escritor francés del siglo XIX.

El sexo femenino es la confusión del hombre, bestia insaciable, ansiedad continua, guerra incesante, ruina diaria, recinto de tempestad y obstáculo a la devoción. Vincent de Beauvais, religioso francés del siglo XIII.

La mujer que piensa da tanta repugnancia como el varón que se maquilla. Gotthold Ephraim Lessing, escritor ilustrado alemán del siglo XIX.

Es evidente que todos los desastres, o una enorme proporción de ellos, se deben al carácter disoluto de las mujeres. León Tolstoi, novelista ruso del siglo XIX.

Si la mujer fuera buena, Dios tendría una. Sacha Guitry, actor, dramaturgo y cineasta francés del siglo XX.

De aquellos que nacieron como hombres, todos los que fueron cobardes y se pasaron la vida haciendo maldades fueron transformados, en su segundo nacimiento, en mujeres [...] Tal es el origen de las mujeres y de todo lo que es femenino.  Platón, filósofo griego, siglo V a. C.

Tal es la estupidez del carácter de la mujer que en todas las cuestiones le incumbe desconfiar de sí misma y obedecer al marido. Confucio, pensador chino, siglo V a. C.

Todas y cada una de las mujeres son una bandada de buitres. Cayo Petronio, político romano, siglo I.

La esposa no debe tener sentimientos propios, sino que debe acompañar al marido en los estados de ánimo de éste, ya sean serios ya alegres, pensativos o bromistas. Plutarco, filósofo griego, siglo I.

Dios creó a Adán dueño y señor de todas las criaturas, pero Eva lo estropeó todo. Martin Lutero, religioso, siglo XVI. 

Si una mujer habla irrespetuosamente a un hombre, a esa mujer se debe aplastar la boca con un ladrillo cocido. Urukagina, rey de Sumeria, 2350 a.C.

Comentarios