El ideario de la Sección Femenina

Tras la Guerra Civil, a las mujeres se les exige un sacrificio más: «La única misión que tienen asignada las mujeres en la Patria es el Hogar», dijo Pilar Primo de Rivera, Delegada Nacional de la Sección Femenina.

Dieciocho puntos recogían el ideario de la Sección Femenina:

1. A la aurora eleva tu corazón a Dios y piensa en un nuevo día para la Patria.
2. Ten disciplina, disciplina y disciplina.
3. No comentes ninguna orden, cúmplela sin vacilar.
4. En ningún caso y bajo ningún pretexto te excuses a un acto de servicio.
5. A ti ya no te corresponde la acción, anima a cumplirla.
6. Que el hombre que esté en tu vida sea mejor patriota.
7. No olvides que tu misión es educar a tus hijos para el bien de la Patria.
8. La angustia de tu corazón de mujer compénsala con la serenidad de que ayudas a salvar a España.
9. Obra alegremente y sin titubear.
10. Obedece, y con tu ejemplo enseña a obedecer.
11. Procura ser tú siempre la rueda del carro y deja a quien deba ser su gobierno.
12. No busques destacar tu personalidad, ayuda a que sea otro el que sobresalga.
13. Ama a España sobre todo para que puedas inculcar a otros tus amores.
14. No esperes otra recompensa a tu esfuerzo que la satisfacción propia.
15. Que los haces que forman la Falange estén cimentados en un común anhelo individual.
16. Lo que hagas supérate al hacerlo.
17. Tu entereza animará para vencer.
18. Ninguna gloria es comparable a darlo todo por la Patria.

Las principales actividades de la Sección Femenina fueron la Escuela del Hogar, en la que se inculcaba a las niñas y jóvenes la vocación de servicio al marido y los hijos y el desempeño fiel de las tareas del hogar; los Coros y Danzas, destinados a revalorizar y popularizar  el folclore, y la cristianización.

«Les enseñaremos a las mujeres el cuidado de los hijos, porque no tiene perdón que mueran por ignorancia tantos niños que son siervos de Dios y futuros soldados de España. Les enseñaremos también el arreglo de la casa y gusto por las labores artesanas  y por la música. Les infundiremos estos modos de ser que quería José Antonio para todos los españoles, para que así ellas, cuando tengan hijos formen a los pequeños en el amor a Dios y en esta manera de ser de la Falange. Y a la vuelta de una generación, por obra de ellas, aquel niño que desde chiquitín llevó puesto el uniforme, que entre sus cuentos infantiles oyó la historia de la guerra y del Caudillo y la vida y muerte de José Antonio, cuando llegue a la mayoría de edad será un hombre cabal y tendrá metido dentro de sí este estilo de nuestra revolución. Tan metido que por él no mirará atrás para contemplar lo que hayan hecho sus padres, porque esto ya está conseguido, y se pondrá de cara al mar para ver que nuevas cosas hay que hacer». Discurso de Pilar Primo de Rivera, Medina del Campo, mayo de 1936.



Comentarios