La muerte de la denominada “hija de India y Amanat” ha conmocionado al país logrando que
miles de ciudadanos indios salgan a la calle entre llanto y gritos desesperados
de dolor. En las manifestaciones se exige justicia desde que el pasado 16 de
diciembre una estudiante de 23 años fuera salvajemente agredida por seis
hombres en Nueva Delhi, la violaron durante más de una hora y le perforaron los
intestinos introduciéndole una barra de hierro por la vagina. La brutalidad con
la que se ha perpetrado la violación ha removido conciencias en India y en el
mundo entero. Ha dejado, palmaria ante nuestros ojos, la desigualdad en que sufren
las mujeres en ese país, cada día más convencidas de que carecen de protección.
De las 635 denuncias de
violación que se presentaron el año pasado condujeron a 745 arrestos y una
sola condena.
Nueva Delhi es tristemente conocida
como “la capital india de las
violaciones” y este crimen empeora esa imagen aún más.

Comentarios
Publicar un comentario
Cualquier opinión inteligente, relacionada con el tema de cada post y expresada con educación, será bien recibida. El resto, incluida la publicidad, se suprimirá.