Doris Lessing, galardonada con el Premio Nobel de Literatura
en 2007, falleció ayer domingo. Su vida fue una búsqueda constante de su propia
identidad. Pasó del comunismo al individualismo, del ateísmo a la
espiritualidad trascendental de las religiones orientales. Siendo blanca, luchó
contra el racismo. Siendo mujer, renegó de la falsa épica del feminismo. No
tuvo escrúpulos a la hora de desenmascarar a su decadente familia, ni para
relatar la agonía del Imperio Británico colonial, siempre fue un ser libre e
independiente, que huía de los convencionalismos.
“Y de todas las
interpretaciones equivocadas, la más equivocada fue la de las feministas. Se
equivocaron como los comunistas, haciendo de la vida una cuestión ideológica,
pero la vida sigue su curso sin ellas y hasta contra ellas”, escribió sobre la
lectura que se hizo de su libro Un paseo por la sombra (1997).

Comentarios
Publicar un comentario
Cualquier opinión inteligente, relacionada con el tema de cada post y expresada con educación, será bien recibida. El resto, incluida la publicidad, se suprimirá.