Con motivo de la recepción de Barbieri en la Academia de la
Lengua, don Juan Varela, contrario al ingreso de mujeres en la institución, había
querido intervenir sobre esta cuestión para darle un golpe de gracia con su
folleto Las mujeres y la Academia,
invita a las señoras que están de pie a ocupar los sillones vacíos por ausencia
de algunos académicos y Emilia Pardo Bazán, que se encontraba entre las mujeres
asistentes al acto, le respondió: Gracias,
don Juan. Ya nos sentaremos en ellos algún día las mujeres por derecho propio.
*Anécdota recogida por Carmen Bravo-Villasante.

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