El Juzgado de lo Penal 1 de Granada ha condenado a Juana
Rivas a cinco años de prisión por dos delitos de sustracción de menores, después
de que el pasado verano permaneciera un mes en paradero desconocido con sus dos
hijos, incumpliendo las resoluciones judiciales que le obligaban a entregarlos
al padre, Francesco Arcuri, al que acusa de malos tratos; algo que él siempre
ha negado. También se la
condena a seis años de inhabilitación para ejercer la patria potestad sobre los
menores, tendrá que pagar las costas del juicio y una indemnización de 30.000
euros por daño moral y material a su expareja.
¿Recuerdan la campaña «Juana no está en mi casa»? La campaña
de solidaridad hacia Juana Rivas contó con mucho apoyo social en España. Cualquier
persona puede sentir empatía y comprensión con el dolor de una madre que sufre
al saber que se tendrá que separar de sus hijos. Pero las emociones no deben
ocultar una realidad, la legal. Juana Rivas cometió un delito y se convirtió en
prófuga de la justicia penal. La peor decisión que podía tomar, sobre todo por
sus hijos, porque se arriesgaba a ser castigada con la condena que se le ha
impuesto. ¿Esto es lo que deseaba para ellos? ¿Quiénes la asesoraron esos días
ignoraban o subestimaron las consecuencias de los hechos? El respaldo popular
no atenuará su pena.
Juana Rivas dio competencia para decidir a la justicia
italiana porque el padre de sus hijos es de Italia y ella ha vivido con su
familia en este país. La Audiencia de Granada ya le advirtió: «La superación de
los actos propios como medio de solventar los problemas constituye un avance
del Estado de Derecho de modo que no cabe tomarse la Justicia por su mano». Además,
Juana Rivas no logró probar a los magistrados que exista un peligro cierto para
sus hijos por estar con su padre. Así lo manifestaron los jueces basándose,
entre otras cosas, en las manifestaciones del hijo mayor.
En todos los pleitos hay dos puntos de vista que determinan
la verdad de cada uno. Pienso que los magistrados que conocen a fondo el asunto
tienen elementos para acercarse a la verdad. Como persona y como mujer,
comprendo el calvario de Juana Rivas y lamento que recibiera tan mal
asesoramiento para su causa.

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