Las Mercury 13


En la década de los 60, trece mujeres pilotos se prepararon para ser astronautas. Las mejores pilotos de Estados Unidos formaron parte del programa secreto «Lovelace», con el fin de valorar cómo afrontaban las mismas pruebas de selección que los primeros astronautas de la NASA, los Mercury 7. Ellos eran héroes nacionales aclamados y reconocidos, famosos. Ellas solo ansiaban salir al espacio. Hoy las conocemos como las Mercury 13.

La primera de las Mercury 13 fue Jerrie Cobb. A los 12 voló por primera vez con su padre, a los 17 ya tenía su propia licencia, a los 21 era instructora de vuelo. Pero… Por ser mujer solo podía aspirar a un trabajo como azafata. Jerrie Cobb no se rindió, tenía claro su objetivo, ella sería piloto, y no paró hasta conseguir un puesto en el aire: transportar aviones militares por todo el mundo. Pilotar cazas y bombarderos era muy arriesgado y pocos pilotos aceptaban este destino, sin embargo, a Cobb le entusiasmaba estar en el aire. Con 28 años fue nombrada mejor piloto en Estados Unidos, tenía tres récords mundiales y participaba en eventos mundiales de aviación.

En los albores la carrera espacial no estaba claro a qué se tendrían que enfrentar los astronautas, de manera que probaban todo lo que se les ocurría. Entre una batería de 87 pruebas había descargas eléctricas para probar reflejos, beber agua radiactiva, introducir hielo en los tímpanos para provocar vértigo, enemas, endoscopias… También había que culminar unas exigentes pruebas físicas y una rigurosa evaluación psicológica. Jerrie Cobb aventajó incluso los resultados de sus compañeros varones: soportó diez horas de aislamiento sensorial, los astronautas solo cuatro. En la tercera fase preparatoria se estudió su resistencia a la altitud y a la fuerza G. Cobb no solo superó las pruebas, superó al 98 % de todos los candidatos a astronauta.

Quedó demostrado que las mujeres soportaban las pruebas tan bien como los hombres, además eran más pequeñas, ligeras y consumían menos oxígeno, lo que constituía una ventaja al desarrollar naves pequeñas que necesitarían menos combustible. En vista de los resultados, se optó por reclutar a otras mujeres para seguir haciendo pruebas. El «programa Lovelace» estaba en marcha.

Se contó con Jacqueline Cochran, la piloto fue la primera mujer en romper la barrera del sonido y batir varios récords de aviación, y finalmente fueron 12 las mujeres que pasaron las pruebas: las gemelas Jan y Marion Dietrich, Irene Leverton, Myrtle «K» Cagle, Janey Hart, Gene Nora Stumbough, Jerri Sloan, Rhea Hurrle, Sarah Gorelick, Bernice «B» Trimble Steadman, Jean Hixson y Wally Funk. Junto a Jerrie se convertirían en las primeras trece mujeres en  superar exactamente las mismas pruebas médicas que los primeros siete astronautas estadounidenses.

Pocos días antes de su viaje a Pensacola para salvar la tercera fase de las pruebas, recibieron un telegrama: El programa se cancela y tienen que devolver el adelanto para el viaje. Los militares se habían negado a dejar que las mujeres usasen las instalaciones necesarias para hacer las pruebas, aunque a ellas no se les explicó el motivo.

Jerrie Cobb y Janey Hart no aceptaron la decisión e iniciaron una campaña en Washington: se entrevistaron con el vicepresidente, escribieron a Kennedy y consiguieron una vista pública. En ella, los astronautas John Glenn y Scott Carpenter se opusieron a que hubiese mujeres astronautas. Glen adujo que era una cuestión de «orden social».

En 1963, la URSS envió al espacio a Valentina Tereshkova, y las Mercury 13 salieron del ostracismo, pero no consiguieron su sueño. «Sí, podríamos haber enviado a una mujer al espacio en lugar de un chimpancé», dijo Gordon Cooper, uno de los primeros candidatos a astronautas, en una rueda de prensa, y los periodistas se rieron.

En 1995, Eileen Collins, la primera astronauta piloto estadounidense, quiso que las Mercury 13 que aún vivían estuviesen en Cabo Cañaveral presenciando el despegue del primer transbordador espacial pilotado por una mujer. Este es el único reconocimiento que han recibido estas pioneras.

Gene Nora Stumbough Jessen, Wally Funk, Jerrie Cobb, Jerri Sloan Truhill, Sarah Gorelick Ratley, Myrtle Kay Cagle, y Bernice B Steadman



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