Carmen Alborch

Estaba escribiendo un libro sobre la alegría de vivir. Un ensayo que empezó a preparar en primavera, cuando salió del hospital, donde había estado ingresada por culpa  del cáncer.

Fue ministra, diputada en las Cortes, senadora y concejal socialista en el Ayuntamiento de Valencia. Fue una mujer avanzada a su tiempo, progresista, feminista, alegre, pura energía vital.

Relacionadas con el feminismo nos dejó una trilogía indispensable: Solas: gozos y sombras de una manera de vivir, Malas: rivalidad y complicidad entre mujeres, y Libres: ciudadanas del mundo. Se ha ido, pero nos ha dejado su sonrisa y su obra.

Comentarios