Cadena violeta



Alrededor de 7.000 mujeres se unieron el sábado 8 de febrero en Madrid en una cadena feminista de unos siete kilómetros de longitud, con este acto denunciaban la discriminación y la violencia contra la mujer. Era una acción reivindicativa a un mes de la manifestación del 8 de marzo que terminó con la lectura de un manifiesto en la Puerta del Sol.

La lucha feminista está en pleno auge, la prueba está en los ataques virulentos que recibe de la ultraderecha, que no entiende que el feminismo es una fuerza transversal y transgeneracional que ya no va a parar hasta conseguir su objetivo primordial: la igualdad.

Dos años de masiva respuesta en las calles avalan el éxito que se prevé este 8 de marzo. El feminismo es una actividad política de las mujeres, que pese a los insultos y descalificaciones que reciben no se arredran, porque los derechos y la igualdad de las mujeres son metas irrenunciables, porque todavía vivimos en una sociedad eminentemente patriarcal, porque nos siguen asesinando: 10 mujeres en lo que va de año, 1.043 desde 2003.

Continuaremos hasta el final.


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